¿Qué se esconde detrás de la cifra de la báscula cuando queremos adelgazar?

¿Qué se esconde detrás de la cifra de la báscula cuando queremos adelgazar?

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Millones de personas se pesan cada mañana y la cifra que ven en la báscula influye mucho en su estado de ánimo.

Algunas se sienten aliviadas porque su peso se ha mantenido, otras sienten alegría porque han bajado de peso, pero muchas se sienten fatal porque han engordado.

Pero, ¿qué significa ese número en la báscula?

De esa cifra el 60% es agua. El resto son sangre y otros fluidos, y finalmente los músculos y los huesos. Todo ello envuelto en una bolsa que es tu piel.

Tu peso va fluctuando durante el día según ganes o pierdas agua en tu cuerpo. Según la temperatura, porque sudas; o los alimentos salados o dulces que ingieras, y que te hacen beber más agua; tu peso corporal puede variar hasta varios kilos.

Así que estos cambios son consecuencia de que el cuerpo está más o menos hidratado.  A veces la pérdida de peso se debe a la deshidratación.

Igual que un coche necesita gasolina, nuestro cuerpo necesita energía en forma de alimentos.

El metabolismo describe cómo usamos esta energía. Hay personas que gastan la energía más rápidamente y se dice que tienen un metabolismo rápido y otras que gastan energía más lentamente y tiene un metabolismo lento.

Tu peso es igual a lo que comes menos lo que tu cuerpo gasta.

Dicho de otra forma, tu peso actual es igual a la energía que has puesto en tu cuerpo, a lo largo del tiempo, menos la energía que ha gastado. Si pones más energía que la que gastas engordas. Si pones igual de energía que la que usa tu cuerpo, te mantienes.

Esta energía se mide en calorías, las cuales no suelen tener muchos fans.

En este punto parece lógico pensar que para adelgazar hay que poner menos energía en el cuerpo que la que gastamos. Menos calorías es igual a adelgazar.

Hay toda una industria de la alimentación que nos suministra todo tipo de productos light y bajos en calorías. Y comer se ha convertido en una experiencia diaria donde hay ansiedad y miedo a engordar.

Parece que la comida es el enemigo, y que se vive en una guerra contra las calorías y el sobrepeso.

Es un error considerar el cuerpo como una máquina, que bien controlada, nos dará los resultados que queremos. La realidad es mucho más compleja.

Dos personas pueden comer exactamente lo mismo, supongamos 100 calorías de patatas y una puede absorber el 95% de esas calorías y la otra el 85%. Cada una absorbe un número diferente de calorías a pesar de haber comido exactamente lo mismo.

Puede pasar también que cuando se han absorbido los nutrientes, en una persona se active una reacción química que transforma parte de esta energía en calor que se disipa desde el cuerpo. En cambio, la otra persona puede acumular esta energía en forma de grasa.

Cada cuerpo reacciona diferente.

Recuerda que el cuerpo no es una máquina y estas respuestas diferentes dependen de la genética, de cientos de genes implicados, que a su vez son influidos por tu alimentación y tu vida.

También influye si tomas algún tipo de medicación, y el tipo de flora bacteriana que tienes en tu sistema digestivo, que es resultado de tu alimentación rica o pobre en nutrientes.

Depende también de si vives en ambientes contaminados y finalmente de tu estilo de vida y estrés, así como lo que piensas y sientes cuando comes, que puede afectar a tu metabolismo alterando la absorción de nutrientes.

Como ves, cada cuerpo absorbe y usa las calorías de forma diferente. Y es parte de un mecanismo complejo, en el que intervienen muchos factores que no se pueden controlar.

Las etiquetas que hay en los alimentos y te informan del número de calorías son simplemente orientativas, no son exactas. Y aunque logres saber exactamente las calorías que ingieres cuando comes, nunca sabrás exactamente qué sucede en tu cuerpo.

Tu cuerpo consume energía (calorías) de 3 formas:

La primera es el metabolismo en reposo, que supone del 60% al 70%. Una gran parte de la energía que consumes es usada para que los complejos mecanismos del cuerpo funcionen. Cada persona es diferente y hay factores genéticos. También, a más músculo más necesidad de energía, pero si tienes grasa esta requiere poca energía.

La segunda causa de consumo de energía es tu actividad, incluye desde moverte para ir al trabajo hasta hacer ejercicio físico diario. Toda la actividad física que realizas en un día supone el 30% de promedio del gasto de energía diario.

La tercera causa de consumo de energía es el proceso de digestión y metabolización de los alimentos que es un 10% de la energía que usas cada día.

La eficiencia del cuerpo humano en el consumo de energía:

El cuerpo humano es muy eficiente usando la energía. Imaginemos que quieres correr un maratón, que es un poco más de 42 kilómetros. Dependiendo de tu forma física y de otros factores quemarás unas 2.600 calorías. Un coche, para recorrer la misma distancia, consumirá la gasolina equivalente a 31.000 calorías. El coche gasta 12 veces más energía que el cuerpo humano en recorrer la misma distancia.

Veamos lo que nos dice el profesor Jeffrey M. Friedman, especialista en genética molecular en la Universidad Rockefeller de Nueva York, en su estudio “Modern Science versus the Stigma of Obesity” publicado en Nature Medicine en 2004:

“Una persona normal consume un millón o más de calorías al año y su peso, si no hace una dieta, cambia muy poco en la mayoría de los casos. Esto nos dice que el equilibrio de la energía en el cuerpo es regulada con una precisión mayor del 99,5%. Esto es imposible de mantenerlo conscientemente, aunque sepamos exactamente la cantidad de calorías ingeridas con cada alimento.”

El mecanismo interno de control de la energía del cuerpo y como consecuencia del peso, es de una gran precisión, muy sofisticado y eficiente, en que hay una gran cantidad de elementos interrelacionados. Y cuando le dejamos actuar funciona a la perfección con una precisión mayor del 99,5%.

En cambio, cuando una persona quiere adelgazar suele hacer una dieta, ejercicio y poner mucha voluntad y disciplina para lograrlo. El principio básico de toda dieta es que si prescindimos de ciertos alimentos o reducimos su ingestión adelgazaremos.

En definitiva, hacer una dieta es tratar de controlar lo que el cuerpo hace automáticamente.

¿Funciona? Sí, pero sólo a corto plazo, a largo plazo las dietas no funcionan. Esta es la experiencia de millones de personas que recuperan su peso después de hacer dieta.

¿Eres de las que ha vuelto a coger el peso que perdió con alguna dieta?

¿Quieres contarnos tu experiencia?

Esperamos tus comentarios.

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

Me formé en Estados Unidos, donde residí 8 años. Soy terapeuta por la University of Santa Mónica (California) Hipnoterapeuta Clínico y Master en Hipnosis, coach co-activo por CTI y experto en emociones. Ayudo a mis clientes a dejar de fumar, adelgazar y a procesar las emociones.


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