¿Por qué las francesas no engordan?

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¿Por qué las francesas no engordan? Y esto a pesar de que comen queso, baguetes, vino, pasteles y paté. Vamos que no se están de comer lo que les apetece. Y lo que les apetece son alimentos que todo el mundo que ha hecho una dieta, tiene claro que engordan.

El cardiólogo irlandés Samuel Black, observador y amante de la cultura y la buena mesa gala, publicó en 1819 un artículo científico en el que hizo la siguiente observación: “Los franceses comen una gran cantidad de grasas -quesos, otros derivados de la leche completa y foie gras- y en general tienen menos ataques al corazón que los ingleses y otros europeos”. Al final del artículo Black dejó entrever que el consumo de vino tinto podía tener alguna cosa que ver en el asunto. Como era de un país donde beben cerveza y wiski, es razonable su conclusión.

Para la famosa autora francesa Mireille Guiliano, la explicación es porque las francesas saben parar de comer.  Pero veamos lo que dicen los estudios científicos más recientes.

¿Qué dicen los estudios científicos más recientes?

Brian Wansink, autor del libro Mindless Eating. Why We Eat More Than We Think, doctorado en Stanford, profesor en la Universidad de Cornell y director del Cornell Food and Brand Lab, ha investigado el tema a fondo y su explicación es que las francesas prestan más atención a sensaciones internas, como la saciedad, y dan menos importancia a aspectos externos, como la cantidad de comida en el plato, que nos pueden llevar a comer en exceso. Pero, aunque lo que dice Wansink es cierto hay un elemento más que ha cobrado una gran importancia en los últimos años.

La revista científica Appetite, publicó en 1999 un estudio liderado por Paul Rozin, titulado Attitudes to food and the role of food in life: Comparisons of Flemish Belgium, France, Japan and the United States, que arroja mucha luz sobre el tema.

Paul Rozin estudió 4 culturas: belga, francesa, americana y japonesa. El objetivo era  ver las diferentes percepciones de la comida en cada sociedad y su influencia en el bienestar y la salud. Descubrió que hay grandes diferencias en la forma en que la comida es vivida.

Hay culturas en las que la alimentación es algo estresante y en otras es algo placentero. Estás diferencias pueden afectar a la salud y la incidencia de las enfermedades cardiovasculares.

Según el estudio, la comida es fuente de bienestar y placer, pero también puede serlo de preocupación y estrés. Lo cierto es que ocupa gran parte de nuestro tiempo mental y del dinero que gastamos. Y la forma en que comemos puede afectar nuestra salud y longevidad.

Foto: iStock

La paradoja francesa

Lo que descubrió Rozin, es que la cultura americana está preocupada y estresada por la comida, comen deprisa y con miedo, vigilando la salud y se sienten poco saludables.

En cambio, en la cultura francesa se toman su tiempo para comer, disfrutan de la comida, la viven como un placer y no como una amenaza para la salud. Los belgas se parecen ligeramente a los franceses y los japoneses tienen un poco de todo, sin estar polarizados hacia un extremo o el otro.

Recordemos que las francesas son las que consumen una las mayores cantidades de queso y mantequilla de los países desarrollados y ahí siguen delgadas. Y además el riesgo de enfermedades cardiovasculares y colesterol es uno de los más bajos de occidente.

Esto es lo que se conoce como la paradoja francesa. La explicación es que las francesas tienen una actitud positiva, casi hedonista hacia la comida, la consideran un placer, no un peligro para la salud. Disfrutan comiendo y se toman su tiempo. Al hacerlo así notan saciedad y paran de comer. Saben que en otro momento volverán a disfrutar de la comida.

¿Y qué dicen otros estudios?

Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud muestran que en Francia hay proporcionalmente la mitad de personas con sobrepeso que en Estados Unidos. Tienen una esperanza de vida más alta, menos riesgo de enfermedades cardiovasculares y toman menos medicación.

Según un estudio realizado en la Unión Europa por el Institute of European Food Studies en 1996, las francesas son las menos preocupadas en dieta y salud, las menos predispuestas a cambiar de alimentación por motivos de salud y las menos preocupadas por alimentos con grasa de los países de Europa.

Las francesas valoran el equilibrio, la frescura y la variedad a la hora de comer.

Estos estudios muestran que los pensamientos, la actitud y la forma en que comemos influye poderosamente en la asimilación de los nutrientes, el peso y la salud. Si vives en mentalidad de dieta, comer es una lucha, un esfuerzo y un sacrificio que requiere voluntad y disciplina para no engordar. Tienes miedo a engordar y ves la comida como algo peligroso y que debes controlar.

Quizás nos conviene observar cómo otras culturas de nuestro entorno comen y sacar las enseñanzas más apropiadas para mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud.

¿Cuál crees que es el secreto de las francesas?

¿Qué tipo de relación tienes tu con la comida y cómo crees que eso está afectando a tu peso?

Espero tus comentarios al final de esta página.

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

En 1994 me mudé a Estados Unidos donde completé los estudios de Piscología Espiritual en la Universidad de Santa Mónica y posteriormente amplié mi formación en Stanford en California. Master en Hipnosis, terapeuta, coach co-activo y especialista en gestión de las emociones.


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