Las señales internas para comer y adelgazar.

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En este artículo te hablaré de las señales internas a la hora de comer y cómo estas pueden ayudarte a adelgazar y ser saludable.

Stanley Schachter fue un eminente psicólogo que, en 1968, publicó en la revista Science, un estudio, Obesity and eating: internal and external cues differientally affect the eating behavior of obese and normal subjects" en el que demostró que las personas a la hora de comer se dividen en dos grupos.

Por un lado, están las personas que hacen caso de señales externas para comer, por ejemplo, los horarios de comida, los hábitos, las emociones, los estímulos visuales o los olores, la vida social, etc.

Seguramente te resulta familiar. Es la hora de comer y comes, quedas con una amiga y tomas algo, vas al cine y compras palomitas, pasas por una panadería o pastelería y no puedes evitar parar y comer algo, me siento mal por algo y como, etc.

Lo que te rodea externamente influye de una forma clara en que comas.

Y muchas veces comes sin tener hambre.

El otro grupo que descubrió Schachter, son las personas que comen debido a señales internas.

Esto significa que sienten una sensación en su estómago y saben que es hambre y de la misma forma notan que están saciadas y paran de comer. Es decir, que los estímulos externos apenas tienen influencia en su relación con la comida y en su decisión de comer.

Seguramente conoces a alguna persona así, un familiar, un amigo o un conocido.

Cuando tiene hambre come lo que le apetece en ese momento y sino tiene hambre no suele comer.

Y cuando está comiendo y siente saciedad para de comer sin guiarse por si queda o no queda algo en el plato. Para de comer y punto.

Mucha gente se extraña cuando paran de comer sin más, delante de todos, aunque esté muy bueno y quede comida en su plato. Son personas que suelen sorprendernos, nos parece extraño e incluso inconcebible que haya gente así.

¿Qué conclusiones extrajo Schachter?

Tras descubrir esto Schachter siguió investigando y llegó a la conclusión de que las personas que comen siguiendo señales externas, tienen generalmente sobrepeso, porque inevitablemente comen más de lo que su cuerpo necesita.

Y las que lo hacen siguiendo las señales internas de su estómago no tienen sobrepeso porque comen lo que su cuerpo necesita. Estudios posteriores han validado la importancia de este descubrimiento hecho hace 47 años.

¿Qué dicen otros estudios?

Otros estudios han demostrado que los seres humanos tenemos desde que nacemos estas señales internas que nos permiten saber cuándo tenemos hambre y cuando estamos saciados desde que nacemos.  

Pensemos en un bebé, nada más nacer siente una sensación en el estómago que le indica que le falta energía, tiene hambre, y se pone a llorar. Cuando lleva un rato comiendo siente una sensación que le indica que ya tiene suficiente energía, es la sensación de saciedad y para de comer.

Estas señales las tenemos en el estómago desde que nacemos y muchas personas las conservan durante toda su vida y esto les permite comer cuando tienen hambre, ser saludables y tener un peso natural sin esfuerzo.

Se ha estudiado por qué las señales internas que todos tenemos al nacer se pierden cuando vamos creciendo. La respuesta está en el entorno familiar y social en la infancia. La profesora Leann L. Birch nos da las claves “Los intentos de los padres de imponer el control, inhiben la probabilidad de los niños de desarrollar autocontrol”.

Muchos padres imponen reglas implícitas o explícitas a la hora de comer. En algunos casos se usa cierto tipo de comida como recompensa y compensación por comer cosas que no apetecen a los niños.

También es común en muchas familias que se tengan que comer todo lo que hay en el plato.  Cuando los niños se quedan a comer en la escuela es práctica habitual obligarles a comer todo lo que hay en el plato, aunque no les guste o no quieran más.

Estas estrategias de control e imposición afectan negativamente la capacidad de los niños de autorregular su alimentación en cuanto a tipo de alimentos y cantidad.

Existe incluso, el modelo Constanzo y Woody, que, aplicado a la comida, permite determinar la capacidad de los niños de autorregular la energía que ingieren teniendo en cuenta su relación con las estrategias de alimentación que indican los padres.

Estos estudios dan a entender que entornos familiares o sociales rígidos, en los que se imponen normas que tienden a controlar lo que los niños comen y la cantidad de que ingieren, provocan que éstos pierdan la capacidad de autorregular la cantidad que comen, al perder la conexión con las señales internas y en consecuencia que puedan desarrollar sobrepeso en el futuro.

La buena noticia es que este proceso es reversible y actualmente se puede volver a reconectar con las señales internas tras un entrenamiento.

De esta forma se recupera la habilidad innata de autorregular lo que comemos. Así se ingiere menos comida de una forma saludable y sin pasar hambre. Y como consecuencia se adelgaza y aumenta el bienestar personal.

¿Te sientes desconectado/a de tus estímulos internos?

¿Sabes reconocer la sensación de hambre física, y cuándo no lo es?

Espero tus comentarios al final de esta página.

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

En 1994 me mudé a Estados Unidos donde completé los estudios de Piscología Espiritual en la Universidad de Santa Mónica y posteriormente amplié mi formación en Stanford en California. Master en Hipnosis, terapeuta, coach co-activo y especialista en gestión de las emociones.


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1 comentario en “Las señales internas para comer y adelgazar.

  1. Hola Luis, muchas gracias por aportarnos tanta información a quienes te seguimos.

    En relacion con el tema que comentas aqyí, qué buenas practicas recomendarías para enseñar a los niños a comer sano sin llevarles a generar un contrl nocivo sobre la comida cuando sean mayores??

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