Las dietas no funcionan. Nunca han funcionado, ni funcionarán.

Las dietas no funcionan. Nunca han funcionado, ni funcionarán.

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Este es el mensaje que traigo hoy para ti.

Claro, conciso y sin tapujos:

Si estás buscando adelgazar haciendo dieta, no te va a funcionar.

Es bastante posible que en una época de tu vida comías de todo, no te preocupabas por la comida y tu peso se mantenía sin ningún problema.

Ese era tu peso natural, y probablemente no te pesabas porque tu cuerpo mantenía automáticamente tu peso. Si no ha sido éste tu caso, no te preocupes, sigue leyendo, también es para ti este artículo.

Tu cuerpo se autorregula solo, mantiene tus constantes vitales dentro de unas horquillas o rangos y así sigue funcionando de forma óptima y automatizada. A esto se la llama técnicamente homeostasis.

El cerebro, desde el hipotálamo, autorregula el peso. Así cada persona tiene un peso natural que se mantiene dentro de un rango de fluctuación y que depende de tu herencia genética. Cualquier peso dentro de este rango es tu peso natural.

Tu cuerpo regula tu peso de forma autónoma y eficiente.

El sistema de regulación del peso es tremendamente eficiente.

Según Jeffrey M. Friedman, especialista en genética molecular en la Universidad Rockefeller de Nueva York, en su estudio “Modern Science versus the Stigma of Obesity” publicado en Nature Medicine en el año 2004:

“Una persona consume en un año un millón de calorías de promedio y mantiene el peso natural con una precisión del 99,5%.

Si multiplicas esto por 70 años sin hacer dietas y manteniendo el peso natural, estarás conmigo en que es un mecanismo asombrosamente sofisticado y preciso. Es un proceso automático, es como la respiración, funciona solo.”

Como nuestro cuerpo autorregula el peso automáticamente, ¿qué sucede cuando queremos manipular e influir en este mecanismo?

La respuesta la encontró el Doctor Ancel Benjamin Keys, quien en 1945 realizó un estudio en Minnesota, más tarde publicado con el título, Biology of Human Starvation, en el que participaron 32 voluntarios que estaban en estado óptimo de salud, reclutados entre objetores de conciencia.

Durante 6 meses estuvieron en un estado de semi-hambruna, con el objetivo de que perdiesen el 25% de su peso, y para ello ingerían un promedio de 1.570 calorías diarias.

Entre los resultados del estudio, observaron los siguientes cambios entre los voluntarios:

  • La tasa del metabolismo se redujo en un 40%
  • Estaban obsesionados por la comida.
  • Engullían vorazmente, o comían lentamente alargando las comidas.
  • Cambios de personalidad y en muchos casos el principio de apatía, irritabilidad, mal humor y depresión.

Cambios muy similares a los que producen las dietas.

Después de 6 meses de hambre controlada, les permitieron comer lo que querían y los ataques de hambre se hicieron más intensos y el hambre era insaciable. Les era difícil parar de comer.

A la mayoría de los participantes les costó un promedio de 5 meses normalizar su alimentación.

Las conclusiones del estudio constataron que al dar por acabada la semi-hambruna de 1.570 calorías diarias, los participantes tenían una necesidad psicológica de comer todo lo que no habían podido y una necesidad física de recuperar el peso que perdieron con la dieta. Estas conclusiones han sido corroboradas por estudios posteriores.

Ancel Benjamin Keys portada revista TIME

Millones de personas han hecho dietas después de este Minnesota Starvation Experiment de 1945, y no hay ningún estudio científico, en setenta y dos años, que demuestre que las dietas permiten mantener los kilos adelgazados a largo plazo, salvo en una cantidad ínfima de personas.

El mayor estudio en este campo, y el más largo en el tiempo, se realizó a partir de 1991, y es el llamado Women´s Health Initiative (Iniciativa de Salud de la Mujer). Más de 20.000 mujeres siguieron una dieta baja en grasa e ingerían un promedio de 360 calorías menos al día. Después de casi ocho (8) años siguiendo esta dieta el peso seguía igual que al principio y además la grasa abdominal había aumentado. 

Los Doctores Janet Polivy y Peter Herman, de la Universidad de Toronto, han estudiado a fondo el tema y explican en su libro Breaking the Diet Habit, que cualquier dieta lleva al atracón, sin importar la personalidad, el carácter o el peso de la persona que hace la dieta. Y que cuanto más restrictiva sea la dieta, más intensos son los atracones.

Describen la dieta como un muelle, cuanto más restrictiva sea la dieta más se aprieta el muelle, y al acabar la dieta, al soltarse finalmente el muelle, más intensos son los atracones.

Deja de hacer dietas y conecta con tu cuerpo.

Si has hecho dietas, es casi seguro que has tenido el efecto rebote y has recuperado el peso. ¿Por qué sucede esto? La explicación es que las dietas interfieren en el sistema natural de regulación del peso.

Tu organismo está diseñado para mantener el peso natural que genéticamente te corresponde y cuando haces una dieta porque tienes unos kilos de más, y bajas de peso rápidamente, el hipotálamo no sabe si es una dieta o una hambruna y reacciona para que recuperes el peso perdido y sobrevivas.

Una serie de ajustes en tu cuerpo hacen que se ralentice el metabolismo, es decir, que consumas menos energía para mantener las funciones vitales del cuerpo, que desees comer y que prácticamente no puedas evitarlo. Eso es el efecto rebote. La fuerza de voluntad no logra vencer el mecanismo de supervivencia que se activa cuando pierdes peso rápidamente, para que lo recuperes.

Y la sorpresa desagradable para muchas personas es que cuantas más dietas han hecho, más lento es el metabolismo y más difícil les resulta perder peso, hasta que prácticamente les es imposible adelgazar.

Este fenómeno fue descrito por William Bennett y Joel Gurin en su libro The Dieter’s Dilemma, en 1983. Numerosos estudios posteriores han confirmado este hecho.

La alternativa es dejar las dietas, la mentalidad de dieta, el control sobre la comida, la obsesión por el peso y el rechazo al cuerpo y, progresivamente, conectar con el cuerpo y permitir que los mecanismos internos de hambre y saciedad nos guíen a la hora de comer y de parar de comer.

¿Cuantas dietas has probado hasta ahora?

¿Has sufrido el temido efecto rebote?

¿No crees que es momento de cambiar algo?

Espero tus comentarios al final de esta página.

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

Me formé en Estados Unidos, donde residí 8 años. Soy terapeuta por la University of Santa Mónica (California) Hipnoterapeuta Clínico y Master en Hipnosis, coach co-activo por CTI y experto en emociones. Ayudo a mis clientes a dejar de fumar, adelgazar y a procesar las emociones.


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