La solución para dejar de comer compulsivamente.

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¿Te has preguntado por qué comes si no tienes hambre? Cuando comes sin tener hambre es que comes compulsivamente. Eres una persona que come compulsivamente si luchas frecuentemente contra el deseo de comer. Además, gran parte de tus pensamientos giran entorno al impulso de comer, a tu peso y cómo piensas controlar ambos. Hay personas que llevan años así. Comer compulsivamente es más que comer en exceso, llega a ser un estado mental.

Hay todo tipo de personas que comen compulsivamente, hombres o mujeres, tienen diferentes cuerpos, tamaños y vidas emocionales. Lo que tienen en común es su obsesión por la comida y su cuerpo. Algunas sucumben al impulso de comer y otras lo controlan mediante dietas. Pero en ambos casos comer en exceso está presente en sus vidas.

Las dietas mismas son la causa de este comportamiento, además agudizan que se coma compulsivamente y los problemas de peso. Las personas que comen compulsivamente tienen también en común que comen más que lo que su cuerpo necesita.

Comer compulsivamente

Si comes compulsivamente no has fracasado, sino que las soluciones que te ofrecen son un fracaso. Aunque te consideres una persona débil, incapaz de conseguir adelgazar o con falta de voluntad; lo cierto es que has tenido la enorme fuerza de voluntad de seguir dietas, prohibiciones y reglas. Has probado doctores, dietistas, terapeutas, ejercicio, etc. Has dedicado tiempo, energía y dinero para conseguirlo.

Carol Munter en su libro Overcoming Overeating (La obsesión de comer: como superar la compulsión hacia la comida) dice, “Cuando intentas controlar un comportamiento como comer, te estás diciendo que pares de comer. Estás diciendo “está mal, no lo hagas”, en vez de hacer algo sobre las causas subyacentes al impulso de comer. Las dietas dicen, “no comas”, y por eso no funcionan”.

Comer compulsivamente es una forma de buscar ayuda y de encontrar un alivio cuando nos sentimos mal. Tienes una necesidad de resolver tu malestar emocional y solo piensas que deseas comer.

Gran parte de las personas que comen compulsivamente tienen aspectos emocionales sin resolver que les provocan ansiedad.

Tienes un “problema” emocional, no el “problema” de comer mucho. Dicho de otra manera, comes compulsivamente porque emocionalmente lo necesitas. El problema no es comer en exceso, esto es el efecto. La causa es tu situación emocional. 

Comer compulsivamente es el síntoma de algo más profundo. Controlar la comida y perder peso nunca resolverá la necesidad que tienes de sentirte mejor comiendo. Darás vueltas y vueltas, a veces durante años, sin solucionar las causas de tu comportamiento compulsivo con la comida. Lo que se necesita hacer es resolver la ansiedad y las emociones subyacentes para romper la relación de dependencia con la comida.

Las emociones

Las emociones tienen un papel muy importante en nuestra vida, cuando recurrimos a la comida estamos rechazando una parte importante de nuestro ser, nuestros propios sentimientos y la información que nos dan sobre nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. Comer en exceso es una forma de distanciarse de uno mismo y de lo que es realmente importante en la vida. Solo aceptando y resolviendo nuestras emociones podemos evolucionar y desarrollarnos plenamente como seres humanos.

Cuando desconectamos de nuestras emociones comiendo compulsivamente, estamos cortocircuitando información valiosa y nos estancamos en aspectos de nuestra personalidad. Comer en esas situaciones emocionales nos perjudica y perpetúa las dificultades que tenemos que quedan sin resolverse. Además, ganamos peso y sentimos más emociones relacionadas con la comida y con nuestro cuerpo.

Perdemos tiempo y energía considerando que nuestro exceso de peso es el problema cuando es la manifestación de emociones no resueltas.

Cuando empieces a resolver la ansiedad y las emociones vinculadas, empezarás a romper tu relación de dependencia con la comida cuando te sientes mal. Cuanto mayor sea tu compromiso para resolver tus emociones y más energía dediques, más rápidamente y mejores resultados obtendrás. Con la técnica TRAE que enseño a mis clientes en un programa online, intensivo de un mes, estos experimentan una sensación de tranquilidad y relajación. La ansiedad es menos intensa y menos frecuente y puede llegar a desaparecer como algo crónico. Las cosas que suceden a su alrededor dejan de afectarles y sienten más neutralidad frente a la realidad.

Un beneficio muy importante es que notan que ya no necesitan comer cuando se sienten mal o tienen ansiedad y su dependencia de la comida desaparece progresivamente. Cada persona tiene un ritmo propio. Hay cambios rápidos en algunos casos y en otros son progresivos, pero todos los clientes notan una mejora importante.

Estos cambios no son fruto de un acto deliberado de voluntad que los lleva a adoptar un nuevo comportamiento, sino que suceden de forma orgánica. Como consecuencia de sentirse mejor ya no necesitan comer para aliviar su malestar y notan que dejan de comer compulsivamente. Además, los resultados se mantienen y no suele haber recaídas.

Aquellos clientes que tienen bajones emocionales periódicamente, al principio pueden seguir teniéndolos, pero en la medida que no se abandonan cuando los tienen y resuelven las emociones en el momento, experimentan que son menos intensos y pueden llegar a desaparecer. De esta forma evitan estar ciertos periodos comiendo compulsivamente para aliviar este bajón emocional.

En cuanto a las emociones recurrentes, es decir, aquellas que vuelven y vuelven, como la tristeza, soledad, rabia, miedo, frustración, inseguridad, etc. y que solemos evitar porque nos resultan incómodas, cuando las afrontamos, notamos que van mejorando y cada vez son menos frecuentes y menos intensas hasta desaparecer.

Para conseguir dejar de comer compulsivamente debemos de resolver las emociones asociadas a la ansiedad que nos llevan a realizar este comportamiento.

Es fundamental darse cuenta de que el sobrepeso o el cuerpo que no nos gusta, son solo el efecto de emociones no resueltas. Muchas personas se equivocan al hacer un esfuerzo para adelgazar controlando la comida. La mejor estrategia es ir a la causa del comer compulsivamente, es este caso las emociones, y resolverlas.

Las emociones no están diseñadas para hacernos sufrir. La emoción es algo neutro que sucede en nuestro cuerpo y se manifiesta en forma de energía física. Sucede que es nuestra clasificación en buenas o malas, positivas o negativas, la que complica su aceptación y resolución. Pueden ser intensas o incluso ocasionalmente dolorosas, pero son parte de la experiencia humana que hemos de vivir.

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

Me formé en Estados Unidos, donde residí 8 años. Soy terapeuta por la University of Santa Mónica (California) Hipnoterapeuta Clínico y Master en Hipnosis, coach co-activo por CTI y experto en emociones. Ayudo a mis clientes a dejar de fumar, adelgazar y a procesar las emociones.


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