La importancia de deshabituarse de los horarios de las comidas

Comparte este contenido:

Las personas suelen comer habitualmente de 2 a 5 veces al día. 

Lo más común es hacer tres comidas: el desayuno, la comida y la cena. Se come así porque socialmente todo el mundo come a ciertas horas. Es parte de la vida laboral, social y familiar.

¿Alguna vez has notado que no tenías hambre, pero has comido porque tocaba comer o era la hora de comer?

Sí, ¿verdad? Comemos fruto del hábito, a ciertas horas porque siempre lo hemos hecho y todo el mundo lo hace.

El problema es que este hábito es negativo porque a veces comemos sabiendo que no tenemos hambre física. Y esto hace que comamos demasiado y engordemos.

Es importante empezar a comer escuchado al cuerpo, en concreto al estómago y empezar cuestionar los horarios.

¿Beberías aguas si no tuvieses sed, si hubiese un horario específico para beber? Seguramente no.

Bebes agua a demanda, cuando tienes sed y si no, no sueles beber. En cambio, con la comida no es así. Comes porque toca hacerlo.

Es importante empezar a deshabituarse progresivamente de los horarios de las comidas.

Si un día dejas de desayunar, o comer, o cenar comprobarás que no pasa nada. Solemos tener sobrepeso, un exceso de energía porque comemos demasiado.

Te garantizo que si dejas de hacer una comida diaria no te pasará nada. Nadie se va a desmayar por no desayunar, o no comer, o no cenar. Tampoco te levantarás muerto de hambre si no has cenado. No te va a pasar nada.

Cuando nos saltamos alguna comida empezamos a deshabituarnos de los horarios de las comidas, de un hábito negativo que nos hace comer en exceso.

Así conseguimos la libertad de comer cuando lo elegimos y no seguimos con la obligación de comer por los hábitos. Te recomiendo que experimentes, y de una forma progresiva dejes de desayunar, o de comer o de cenar.

Si al principio te da miedo, es normal. Hazlo y observarás que no te pasa nada.

Importancia de deshabituarse de los horarios de las comidas.

Es importante que tengas en cuenta que los horarios sociales de las comidas pueden no responder a las necesidades físicas del cuerpo.

Pueden o no pueden coincidir, pero podemos averiguar si tenemos realmente hambre al levantarnos, a la hora de comer o al acabar el día. Cada cuerpo es diferente y tiene unas necesidades específicas.

Hay personas que cuando se levantan no tienen hambre, pero tienen sed. Mejor que beban en vez de comer porque lo han hecho toda la vida. Y, aunque te parezca sorprendente no desayunan.

Otros clientes no tienen hambre por la noche, pero cenan algo, ¿para qué? Lo racional y natural sería no cenar si no tengo hambre. Lo mismo podemos hacer con la comida, si no tienes hambre a mediodía puedes elegir no comer y no pasa nada.

¿Te ha pasado alguna vez que es la hora de comer y notas una sensación intensa en el estómago, pero no tienes tiempo de parar y no comes porque estás muy ocupado?

Resulta que a las seis de la tarde te das cuenta de que se te ha pasado el hambre. El hambre solo se pasa si comes. Posiblemente no tenías hambre.

Mi experiencia con clientes que dejan de comer por hábito.

He tenido clientes para los que el desayuno o la comida o la cena eran sagradas. Sucedía que habían creado unos hábitos y para ellos era especial seguir haciéndolo.

Tuve una clienta para la que el desayuno era un momento de paz y tranquilidad. Era un momento especial para ella. Había creado un ritual positivo y gratificante.

Para otra clienta la comida era especial porque la hacía con su familia siempre. Creía que si no comía con su familia daba un mal ejemplo y no era respetuosa.

Lo respetuoso contigo y con tu cuerpo es no comer si no tienes hambre.

Otra clienta me comentaba que la cena era el único momento del día en que veía a su marido y no iba a dejar de cenar. Para ella era importante cenar con él.

Todos tenemos razones importantes para seguir haciendo lo que hacemos. No te sugiero que no comas o no cenes nunca más, sino que experimentes y compruebes que no pasa nada.

Piensa que puedes compartir el momento de la comida o la cena con tu familia y no comer. De verás se puede hacer, muchos clientes lo hacen. 

Puedes cocinar algo delicioso para tu familia y disfrutar de su compañía sin comer. La primera vez cuesta hacerlo, pero una vez roto el hielo ya está.

En una ocasión una clienta me comentó que bajo ningún concepto dejaría de hacer tres comidas al día, especialmente la comida y la cena, porque iba en contra de sus valores y principios.

Desde un total respeto hacia lo que me había dicho, le comenté que a veces los valores cambian con la vida y, que si nos perjudican porque nos hacen comer en exceso y engordamos, quizás es el momento de revisarlos y observar si nos siguen siendo útiles.

Comes tres veces al día porque en la infancia te habituastes a hacerlo y tus padres hicieron lo mismo que hicieron los suyos con ellos. Como adulto te toca observar si esto es útil y saludable para ti y decidir si quieres seguir haciéndolo o decides cambiar.

Lo que te propongo es una reflexión y una propuesta para experimentar qué pasa si no haces lo mismo de siempre. Una clienta de 74 años me comentó lo liberada que se sentía por comer cuando quería y no cuando tenia que comer.

Cuando una persona deja atrás hábitos negativos hay una gran sensación de libertad personal.

Entre los beneficios que obtendrás de deshabituarse de los horarios de las comidas están los siguientes: dejarás de comer en exceso. Comerás escuchando al estómago y decidirás si comes o no.

Tendrás la libertad de comer, no la obligación de hacerlo por los hábitos.

Ganarás más confianza en ti mismo.

Comerás menos de una forma saludable y adelgazarás.

 

¿Te animas a experimentar? No tienes nada que perder y mucho que ganar.

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

Me formé en Estados Unidos, donde residí 8 años. Soy terapeuta por la University of Santa Mónica (California) Hipnoterapeuta Clínico y Master en Hipnosis, coach co-activo por CTI y experto en emociones. Ayudo a mis clientes a dejar de fumar, adelgazar y a procesar las emociones.


Comparte este contenido:

Deja aquí tus comentarios:

¡Se la primera persona en comentar!

avatar
1500