La ansiedad, una aproximación diferente con TRAE

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Siempre he percibido la ansiedad como la punta del iceberg de algo más profundo que está bajo la superficie. La ansiedad es la respuesta más intensa a conflictos internos no resueltos. La sensación física en el pecho o el estómago es la energía de emociones pendientes más profundas.

Lo que hay detrás de la ansiedad lo expresó claramente en un email Dolores, una clienta andaluza, tras tres semanas siguiendo el intensivo de TRAE:

Después de este tiempo pienso, y puedo estar muy equivocada, que mucha de la ansiedad que sentimos parte del miedo, miedo al fracaso, miedo a no ser lo bastante buenos, lo bastante guapos, los bastante listos.”

Creo que si profundizamos en la ansiedad todos podemos encontrar qué emociones subyacen. Esta puede ser debida a miedos del presente, del pasado o sobre el futuro.

En el fondo hay una sensación de incapacidad para vivir la propia vida y resolver los problemas que nos presenta a diario. Parece que nos supera la realidad, o el futuro que anticipamos mentalmente. Como decía mi clienta, no ser lo bastante…. Y este no ser lo bastante… es igual a sentirnos incapaces, inadecuados, impotentes, frustrados, faltos de recursos o superados por la realidad o el futuro imaginado.

Nadie te ha enseñado a resolver tus emociones, tus padres no sabían y no te lo pudieron transmitir. Te transmitieron su incapacidad para resolverlas y fuiste testigo de cómo reaccionaban.

En la escuela nadie te dio unas pautas sobre qué hacer son tus emociones. Así que como adulto lo haces lo mejor que sabes y puedes. Y el que no tengas resultados porque no sabes cómo hacerlo, puede resolverse aprendiendo a resolver las emociones.

Jeff Foster, en su libro The Way of Rest (La Senda del Reposo) dice: “Cuando te sientas ansioso, no intentes no estar ansioso, porque eso tan solo alimenta la ansiedad, le añade una capa adicional de sufrimiento; acabas teniendo ansiedad por tener ansiedad”.

Seguramente te suena y quizás has experimentado que cuanto más intentas controlar la ansiedad, más ansiedad sientes y al final esta acaba controlándote a ti.

Por eso pienso que poner el enfoque en querer librarse de la ansiedad, aunque es comprensible, no es la solución. De hecho, los millones de personas que toman ansiolíticos deberían estar libres de la ansiedad a estas alturas. Y no es así, estos medicamentos pueden ayudar a aliviarla temporalmente, pero no la resuelven, y además, depender de ellos a largo plazo tiene efectos secundarios importantes.

Aquello de lo que huyes siempre te persigue. No ocultes tu malestar, no te distraigas de él ni finjas estar “bien”.

Todas las formas que has utilizado para evitar el hecho de que estás ansioso: comer, beber, ir de compras, tomar pastillas, ir con prisas de aquí para allá, controlar lo que te rodea, darle vueltas y vueltas a tu atareada vida, etc. son formas de abandonarte a ti mismo cuando más lo necesitas.

▪ Aceptar ▪

El control, distraerte o medicarte, solo van a prologar la ansiedad y, en cierto modo, el sufrimiento. El primer paso para cambiar esto es aceptar que sientes ansiedad. A algunas personas les da miedo, rechazan aceptar la ansiedad. Tienen la sensación de que es una derrota, de que tienen que luchar contra ella.

No lo es. Te diré porqué:

Si no aceptas lo que es, lo que hay, que tienes ansiedad, nunca podrás cambiarla, la perpetuarás y la harás más intensa, hasta llegar a tener ansiedad por tener ansiedad que sufren muchas personas.

Si no puedes aceptar que tienes ansiedad, empieza por aceptar plenamente tu incapacidad para aceptarla. Y si no te es posible, mira si eres capaz de darte cuenta de que incluso tu incapacidad para aceptar que eres incapaz de aceptar que tienes ansiedad es parte de la vida y no pasa nada. Y no es un juego de palabras, léelo de nuevo si te hace falta.

La ansiedad esta esperando anhelante que la acojas, que dejes de huir cuando vuelva a presentarse en el futuro. No vendrá para perjudicarte o hacerte sufrir. Solo espera que la reconozcas y la acojas cuando surja de nuevo. Esto es aceptar. Es reconocer que no tienes ningún control sobre tus emociones y que este no te hace falta para nada.

Significa darse cuenta de que la emociones surgen y tu primera tarea es aceptar lo que sientes.

▪ Observa la energía de la ansiedad en tu cuerpo ▪

¿Acaso intentas controlar el picor en el brazo cuando lo sientes? ¿Te pones a comer o beber cuando tu cuerpo está cansado y solo necesita reposo? Lo que sientes en el estómago o el pecho cuando tienes ansiedad son sensaciones físicas que notas en tu cuerpo debido a la energía de la emoción.

Deja de huir y de tratar de evitarlas, acéptalas y olvídate de la palabra “ansiedad”. Observa la sensación física sin juzgarla, sin intentar deshacerte de ella o detenerla, sin desear tan siquiera que desaparezca. Nota la danza de esa energía en tu cuerpo.

Date la oportunidad de ser curioso y experimentar esa sensación física viva en tu cuerpo. Olvídate de lo que has aprendido sobre emociones buenas o malas, positivas o negativas, apropiadas o inapropiadas. Deja que la mente divague en su intento inútil de comprender y controlar lo que sucede, nunca lo ha logrado ni lo logrará.

Observa como la energía de la sensación física fluye en tu cuerpo. Nota como se va transformando sin que hagas nada. Nota como la vida misma esta fluyendo con la sensación física cambiante de la ansiedad. Observa cómo la sensación se estanca cuando intervienes, comprueba como cambia y fluye cuando no haces nada.

Mi técnica TRAE para la ansiedad y otras emociones

Mi Técnica para Resolver la Ansiedad y las Emociones te permite aprender a resolver esas emociones que se manifiestan en tu cuerpo diariamente.

Te ayuda a conectar con la capacidad innata de tu organismo de resolver cualquier emoción por intensa que sea. Te permite entender la neutralidad de las emociones que sientes y así dejar de juzgarlas y rechazarlas.

Y lo más importante es que te enseña a entender el conjunto de las emociones como un aliado, no como un enemigo a combatir y controlar.

Así podrás pasar de perpetuar y “padecer” las emociones a resolverlas e integrarlas en tu vida.

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

Me formé en Estados Unidos, donde residí 8 años. Soy terapeuta por la University of Santa Mónica (California) Hipnoterapeuta Clínico y Master en Hipnosis, coach co-activo por CTI y experto en emociones. Ayudo a mis clientes a dejar de fumar, adelgazar y a procesar las emociones.


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