Comer en exceso. ¿Qué hace que comas constantemente y engordes?

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La mayoría de las personas son conscientes de comer en exceso y no saben cómo evitarlo.

Es bastante frustrante saber que algo que te perjudica no puedes o te cuesta mucho cambiarlo.

¿Cuál es la explicación? ¿Cómo es que te has propuesto muchas veces dejar de comer tanto y no lo consigues?

A continuación, te doy las respuestas y al final te daré una alternativa.

 

Comer en exceso puede deberse a varias razones:

Primera razón

La primera de ellas son los hábitos negativos que hemos ido creando y que son los responsables de que engordemos.

Sin darte cuenta has creado el hábito de comer demasiado. Y hay muchas formas de hacerlo. Te explico varias y seguramente te reconocerás en alguna de ellas.

Hay personas que se “portan bien” durante la semana, pero los fines de semana se lanzan a comer en exceso cuando salen con amigos o porque están en casa y la nevera está a su alcance permanentemente.

Otras en cambio no comen gran cosa durante el día, pero cuando llegan a casa después del trabajo, prácticamente no paran de comer. Es como una recompensa por el esfuerzo realizado durante el día o una forma de alivio al estrés que sienten.

Algunas clientas comen 5 veces al día porque un especialista les ha dicho que es más saludable y aunque coman moderadamente comen en exceso.

Muchas personas que tienen el hábito de comer las tres veces habituales del día, desayuno, comida y cena, son conscientes de que no tienen hambre, pero se ponen a comer porque toca comer o porque es la hora de comer. Y comen demasiado.

Picotear es algo muy extendido. He tenido clientes que incluso se saltan las comidas habituales porque picotean durante todo el día y no se molestan en cocinar algo y sentarse en la mesa.

Otro hábito negativo es comer siempre todo lo que hay en el plato, aunque esto es algo asumido como normal, no lo es, ya que a menudo somos conscientes de que estamos llenos, pero continuamos comiendo hasta acabarlo todo.

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Segunda razón

La segunda razón de comer en exceso la ocupan los estímulos.

Si ves la televisión habrás notado la gran cantidad de publicidad de alimentos que emiten. Muchos de ellos son industrializados y algunos tienen pocos nutrientes y muchas calorías. Abundan los productos con exceso de azúcar.

España es uno de los países de Europa más laxos con la industria alimentaria y la publicidad engañosa que manipula al consumidor.

¿Qué compras en el supermercado? ¿Marcas blancas que están en los rincones o los productos que ves en la televisión que tienen la mejor posición en las estanterías?

Seguramente no puedes evitar comprar productos industrializados de marcas que has visto anunciadas en televisión.

Los anuncios se repiten porque así entran en tu subconsciente sin que lo notes y te estimulan a comprar esos productos.

Otro estímulo importante es el olor,

¿Qué notas cuando hueles a hamburguesa humeante por la calle? Sientes el deseo de comerla. ¿Qué reacción tienes cuando ves un alimento atractivo a la vista?

La expresión comer con lo ojos es algo que muchas personas hacen.

Tercera razón

La tercera causa de comer en exceso son las emociones. Estas son las responsables de que comas de forma excesiva.

He tenido clientes que comen por ansiedad, aburrimiento, estrés, rabia, frustración, etc. Se puede decir que cualquier estado emocional incómodo nos puede llevar a comer en exceso.

¿Qué buscamos cuando comemos debido a nuestro estado emocional?

Queremos sentir un alivio, deseamos sentirnos mejor. Desde la niñez aprendemos que cuando tenemos hambre, una incomodidad física que notamos en el estómago, nos sentimos bien, aliviados, cuando comemos.

Cuando somos adultos eso está grabado en nuestro subconsciente y recurrimos a la comida para sentir de nuevo ese alivio. Comer en exceso es fruto por tanto de una actividad emocional interna.

El problema es que si recurrimos constantemente a la comida, como no sabemos gestionar nuestras emociones, acabamos creando un hábito negativo que nos hace engordar inevitablemente.

Comer no resuelve las emociones y además te hace sentir culpabilidad por haber comido en exceso y haber engordado.

Cuarta razón

Finalmente, la cuarta causa de comer en exceso es la mentalidad de dieta. Cuando sigues un régimen pasas hambre voluntariamente y esto crea un estrés en el cuerpo que crea ansiedad.

Esta ansiedad inevitablemente te hará comer en exceso sin poder evitarlo, sea durante la dieta, rompiéndola o al acabarla.

Hay un conocido estudio de Janet Polivy y C. Peter Herman, que afirma que cuanto más estricta es una dieta, más intenso es el efecto rebote.

Afirman que una dieta es como un muelle que se aprieta, cuanto más apretado está el muelle, mayor es su salto cuando se suelta.

Una dieta implica sentir ansiedad que lleva a comer en exceso y es igual también al efecto rebote cuando hemos acabado de hacerla.

Si hemos hecho dietas vivimos permanentemente en modo dieta que tiene la característica de sentir ansiedad por la comida. Y esta ansiedad nos impulsa a comer de más.

Como la mentalidad de dieta educa para que evitemos o controlemos alimentos que pretendidamente engordan, lo cual es falso, es inevitable que sucedan los atracones. Todo prohibición, control o limitación de un alimento es igual al consabido atracón.

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Hemos visto las cuatro razones de que no paramos de comer en exceso.

Los hábitos negativos, los estímulos constantes que recibimos para que comamos, las emociones y la mentalidad de dieta.

¿Es posible librarse de todo esto? Sí, y el primer paso es ser consciente de lo que nos sucede. De lo contrario vivimos constantemente dando vueltas en esta noria sin poder salir.

El segundo paso es dejar de hacer dietas.

Unas horas antes de escribir este artículo hablaba con una clienta que dejó de fumar conmigo y decidió, después, seguir una dieta estricta porque siempre había tenido sobrepeso. Me llamó porque sentía mucha ansiedad y no sabía que hacer. Intentaba entender qué le estaba pasando y se sorprendió cuando le dije que la causa de su ansiedad era la dieta, era pasar hambre voluntariamente.

Dejar de hacer dieta es un acto de valentía y la recompensa es liberarse la perjudicial mentalidad de dieta.

El tercer paso es aprender a gestionar las emociones, como la ansiedad, que nos impulsan a comer en exceso.

El cuarto y último paso es reconectar con las señales internas de hambre y saciedad del estómago.

De esta forma se come menos, progresivamente, sin esfuerzo, se adelgaza saludablemente. No se pasa hambre y no hay efecto rebote.  

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

Me formé en Estados Unidos, donde residí 8 años. Soy terapeuta por la University of Santa Mónica (California) Hipnoterapeuta Clínico y Master en Hipnosis, coach co-activo por CTI y experto en emociones. Ayudo a mis clientes a dejar de fumar, adelgazar y a procesar las emociones.


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