Antes de Comer

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En este artículo te voy a dar unas recomendaciones útiles a la hora de comer. Generalmente se suele comer unas tres veces al día. Si comes más veces o menos también te será interesante lo que comento a continuación.

Lo ideal es que antes de comer pares un momento, cierres los ojos y observes lo que está presente. Nota los pensamientos. Quizás piensas en comer, en que tienes hambre, en que es la hora de comer. Si has tenido una mañana intensa de trabajo es normal que tengas pensamientos sobre el trabajo, lo que has hecho o lo que tienes pendiente después de comer. Notarás que al principio hay como bastante turbulencia mental, puede que vayas de una idea a otra.

Aprovecha también para notar tu cuerpo, haz un escaneado de tu cuerpo, desde la cabeza hasta la punta de los pies, y observa si está tenso o relajado. Si notas tensión en alguna zona, pon tu atención en ella y obsérvala, no tienes que hacer nada. Evita intentar controlar o respirar para relajarte. Si te permites observarla, sin juicio alguno, notarás que la tensión fluye y se resuelve sola.

Nota tu cabeza, observa si ha disminuido la turbulencia mental. La imagen es como cuando el agua turbia la dejamos reposar y poco a poco se forma un poso en el fondo y la parte de arriba está más clara. Es probable que, si te has permitido observar tus pensamientos sin más, ahora la mente esté más calmada.

Pon tu atención en las emociones, nota si estás estresado, tranquilo, irritado, cansado… A veces puedes saber claramente cómo te sientes y otras sientes algo indefinido… pero que está ahí. Observa si lo notas en alguna parte de tu cuerpo, si hay alguna sensación física. Ésta puede ser: tensión en diferentes partes del cuerpo, se da más a menudo en la nuca, hombros o espalda; nudo en el estómago; presión en el pecho, puede incluso costarte respirar; alguna sensación punzante en el cuerpo; dolor incluso, en la cabeza o en otra parte del cuerpo. En definitiva, puedes sentir diferentes sensaciones en tu cuerpo, son información de que hay algo que te provoca esta “incomodidad”. Hay personas que saben identificar qué sentimiento hay detrás y otras no.

En general no es siempre fácil identificar las sensaciones físicas con las emociones que sentimos.

Además, puedes notar sensaciones en el estómago que crees que son de hambre, cuando a veces no lo son, como explico en mi artículo El hambre física. Puedes tener la urgencia o el deseo de comer algo porque es la hora en que sueles hacerlo diariamente pero, ¿realmente tienes hambre?

En el momento de comer, tan rutinario y que hacemos varias veces al día, hay muchas cosas presentes.

Pensamientos de la mañana debido al trabajo que hacemos y la interacción con los compañeros y nuestro jefe. Sensaciones físicas en el cuerpo de posibles emociones que tenemos en ese momento. Y finalmente sensaciones en el estómago que creemos que son hambre.

¿Lo notas?

Si estás atento notarás algo como lo que he descrito. No es ni bueno, ni malo. Es lo que está presente, evita juzgarlo o juzgarte. Es lo que es, es lo que hay, y es perfecto y único para ti en ese momento. No tiene porqué tomarte mucho tiempo notar lo que he comentado. Todo un universo valioso y especial de la experiencia, que notas antes de comer, está a tu alcance solo con cerrar los ojos, prestar atención y observar sin juzgar lo que está presente.

No se trata de meditar, no es esa la idea. Al cerrar los ojos desconectamos del mundo exterior y dirigimos nuestra mirada hacia dentro.

¿Te incomoda cerrar los ojos y observar lo que está presente en tu mente y tu cuerpo? ¿No lo has hecho nunca? ¿Sientes curiosidad? ¿Te da miedo? ¿Te resulta incómodo cuando lo haces?

Si no lo has hecho nunca te invito a que lo pruebes. Quizás te sorprenda. Lo cierto es que un complejo mundo interior está presente en todo momento:

mental, física y emocionalmente.

Eres tú en ese momento, justo antes de empezar a comer y nutrir tu cuerpo.

Nota si realmente tienes hambre, dónde la sientes, qué parte de ti tiene hambre, qué es lo que realmente necesitas en este momento, qué te apetece, tienes prisa… De qué tienes hambre realmente en este momento, es comida o es otra cosa lo que necesitas y que sueles llenar con comida.

¿Hay un vacío en tu vida que llenas con comida? ¿Algo que los demás no te dan y que tu no sabes cómo darte a ti mismo? ¿Qué necesitas realmente?

Si tuvieses una varita mágica, ¿qué cambiarias de tu vida o de ti mismo? Eso que no puedes cambiar, ¿acaso lo sustituyes con la comida, al comer en exceso?

No pretendo hacerte sentir mal, no es mi intención. De hecho, si lo que lees te hace sentir mal es porque ha puesto el dedo en algo que ya te hacía sentir mal, que posiblemente ya sabías y que no sabes como resolver.

Presta atención

Notar lo que piensas y sientes, pararte un momento y prestar atención a tu mundo interior, es empezar a ser consciente de quién eres, aquí y ahora. Solo tomando consciencia, sin juicio, aceptando lo que es, nos permite cambiar. El primer paso para cambiar algo es darnos cuenta de lo que es y aceptarlo. Esto no significa, rendirse, abandonarse o dejarse llevar, sino tener el coraje de mirarnos a los ojos, sonreír y aceptar que somos humanos, perfectamente imperfectos. Aceptar que no es un error lo que pensamos o sentimos, sino que es perfecto en este momento, en nuestra evolución personal.

¡Caramba con lo que podemos observar prestando atención a nosotros mismos unos momentos antes de comer!

Solo cerrando los ojos. Si decides comer, fantástico, come siguiendo las recomendaciones que te doy en mi artículo Como deprisa o disfruto comiendo. Y por supuesto, procura disfrutar de lo que comes. ¡Que aproveche!

SOBRE EL AUTOR:

Luis Navarro

Me formé en Estados Unidos, donde residí 8 años. Soy terapeuta por la University of Santa Mónica (California) Hipnoterapeuta Clínico y Master en Hipnosis, coach co-activo por CTI y experto en emociones. Ayudo a mis clientes a dejar de fumar, adelgazar y a procesar las emociones.


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